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DiagnósticoBásico1 lección

Calcula tu punto de equilibrio

El número mínimo que debes facturar para no perder dinero. Más fácil de lo que parece y más importante de lo que crees.

Hay un número que todo dueño de negocio debería saber de memoria. No es la facturación del mes pasado. No es lo que tiene en la cuenta. Es el punto de equilibrio: la cantidad mínima que tiene que facturar cada mes para no perder dinero.

Si no lo sabes, no puedes saber si tu negocio es rentable de verdad o simplemente está sobreviviendo. Son dos cosas muy distintas.

Para ver cómo el punto de equilibrio encaja en el análisis financiero completo de tu negocio, el diagnóstico de rentabilidad de tu negocio es el punto de partida.


Parte 1: Qué es y por qué todo negocio necesita calcularlo

Qué es el punto de equilibrio

El punto de equilibrio (también llamado umbral de rentabilidad o break-even) es la cifra de ventas a partir de la cual tu negocio deja de perder dinero y empieza a ganar.

Por debajo de esa cifra, cada euro que factures no llega a cubrir tus costes. Por encima, cada euro extra que factures se convierte en beneficio real.

Es un número concreto. No "facturar lo suficiente". No "cubrir gastos más o menos". Es: "este mes necesito facturar al menos X euros para que el negocio no pierda dinero".

Por qué es el primer número que debes conocer

La mayoría de dueños de negocios pequeños gestionan su negocio mirando la cuenta corriente. Si hay dinero, va bien. Si no hay, va mal. El problema de ese sistema es que la cuenta corriente miente.

Puedes tener dinero en la cuenta en enero porque en diciembre fue un mes excepcional. Puedes estar perdiendo dinero todos los meses sin que se note porque te estás endeudando despacio. Puedes tener ingresos que parecen suficientes pero que no cubren lo que pagarás a final de trimestre.

El punto de equilibrio no miente. Es matemática. Si este mes has facturado por encima de tu punto de equilibrio, has ganado dinero. Si has facturado por debajo, has perdido. Sin ambigüedad.

Lo que te permite saber el punto de equilibrio:

1. Si tu negocio tiene sentido económico. Si tu punto de equilibrio está por encima de lo que puedes vender de forma realista, tienes un problema estructural que no se soluciona trabajando más.

2. Qué margen de seguridad tienes. Si tu punto de equilibrio son 8.000€/mes y facturas 12.000€, tienes un colchón de 4.000€. Si facturas 8.500€, tienes 500€. En el segundo caso, cualquier mes malo te pone en pérdidas.

3. Cuánto tienes que crecer para que el negocio sea viable. Si ahora pierdes dinero y sabes cuál es tu punto de equilibrio, sabes exactamente cuánto tienes que aumentar las ventas (o reducir costes) para llegar al mínimo rentable.

4. El efecto real de subir o bajar precios. Si subes precios un 10%, tu punto de equilibrio baja. Si contratas a alguien, tu punto de equilibrio sube. Con este número puedes tomar decisiones con datos en lugar de intuición.

Un ejemplo muy sencillo

Una peluquería con estos costes fijos mensuales:

  • Alquiler: 800€
  • Suministros (luz, agua, wifi): 150€
  • Seguro: 60€
  • Gestoría: 80€
  • Cuota de autónomo: 300€
  • Total costes fijos: 1.390€/mes

El margen bruto medio por servicio (lo que queda después de descontar materiales) es un 70%.

Su punto de equilibrio: 1.390 ÷ 0,70 = 1.986€/mes

Necesita facturar casi 2.000€ al mes solo para no perder dinero. Todo lo que facture por encima es beneficio neto.

Si factura 2.500€/mes, gana 510€. Si factura 3.500€/mes, gana 1.510€. Si solo factura 1.500€/mes, está perdiendo dinero aunque tenga clientes.

El primer ejercicio: anota tus costes fijos

Antes de pasar al cálculo exacto, haz este ejercicio:

Anota todos tus costes fijos mensuales.

Coge los últimos 2-3 extractos bancarios y anota todo lo que pagas con independencia de si tienes clientes o no: alquiler, seguros, cuotas de autónomo, seguridad social de empleados fijos, gestoría, suscripciones, parte fija de suministros, cuotas de préstamos...

Súmalos. Ese número es tu punto de partida.


Parte 2: Cómo calcularlo paso a paso con tus números

La fórmula

El punto de equilibrio se calcula así:

Punto de equilibrio = Costes fijos totales ÷ Margen bruto (%)

Dos ingredientes. Nada más.

El margen bruto en la fórmula va en decimal, no en porcentaje. Si tu margen es del 60%, usas 0,60 en el cálculo. Si es del 35%, usas 0,35.

Ingrediente 1: tus costes fijos totales

Si hiciste el ejercicio de la parte anterior, ya los tienes. Si no, hazlo ahora: suma todo lo que pagas al mes con independencia de si tienes clientes o no.

Lista de verificación habitual:

  • Alquiler del local (o hipoteca de local)
  • Suministros: parte fija de luz, agua, gas, teléfono, internet
  • Cuota de autónomo o seguridad social de empleados fijos
  • Seguros (local, responsabilidad civil, vehículos)
  • Gestoría y asesoría
  • Suscripciones de software (TPV, reservas, contabilidad...)
  • Cuotas de préstamos o leasing
  • Amortización de maquinaria o equipamiento relevante
  • Cualquier otro gasto que pagues siempre, tengas o no clientes

Suma todo. Ese es tu coste fijo mensual (CF).

Para entender mejor la diferencia entre costes fijos y variables y clasificarlos correctamente, ese post explica la distinción con ejemplos prácticos.

Ingrediente 2: tu margen bruto

El margen bruto es el porcentaje de cada euro facturado que queda después de pagar los costes directos de producir o vender.

Margen bruto (%) = (Ingresos − Costes variables) ÷ Ingresos × 100

Los costes variables son los que solo aparecen cuando produces o vendes: materias primas, mercancía, materiales de servicio, comisiones directas...

Para calcular el margen de contribución con precisión por producto o servicio, ese post te da la metodología completa.

Ejemplo para un bar:

  • Ingresos del mes: 10.000€
  • Coste de materias primas (bebidas, comida): 3.200€
  • Margen bruto: (10.000 − 3.200) ÷ 10.000 × 100 = 68%

Ejemplo para una clínica de fisioterapia:

  • Ingresos del mes: 8.000€
  • Costes variables (materiales de tratamiento, fungibles): 400€
  • Margen bruto: (8.000 − 400) ÷ 8.000 × 100 = 95%

Los negocios de servicios puros suelen tener margen bruto muy alto (85-95%). Los negocios con mucho producto físico o materias primas, más bajo (30-60%).

Tres ejemplos reales

Ejemplo 1: Bar de barrio

  • Costes fijos mensuales: 4.200€ (alquiler 1.500€ + dos empleados 2.200€ + seguros y gestoría 500€)
  • Margen bruto sobre ventas: 68%
  • Punto de equilibrio: 4.200€ ÷ 0,68 = 6.176€/mes

Si el bar factura menos de 6.176€ al mes, pierde dinero. A 12€ de ticket medio, son 514 clientes al mes — unos 17 al día.

Ejemplo 2: Peluquería

  • Costes fijos mensuales: 2.800€ (alquiler 900€ + empleada 1.600€ + suministros y seguros 300€)
  • Margen bruto sobre ventas: 72%
  • Punto de equilibrio: 2.800€ ÷ 0,72 = 3.889€/mes

A 35€ de ticket medio, necesita 111 servicios al mes — unos 4 al día.

Ejemplo 3: Tienda de ropa

  • Costes fijos mensuales: 3.600€ (alquiler 1.800€ + empleado a tiempo parcial 1.200€ + seguros y gastos 600€)
  • Margen bruto sobre ventas: 45%
  • Punto de equilibrio: 3.600€ ÷ 0,45 = 8.000€/mes
NegocioCostes fijosMargen brutoPunto de equilibrio
Bar de barrio4.200€68%6.176€/mes
Peluquería2.800€72%3.889€/mes
Tienda de ropa3.600€45%8.000€/mes

Los tres errores más comunes al calcular

Error 1: Mezclar costes fijos y variables

El error más frecuente. Meter la mercancía dentro de los costes fijos, o poner el alquiler como variable. Para cada gasto, pregúntate: "¿lo pago aunque este mes no venda nada?" Si sí → fijo. Si no → variable.

Error 2: Olvidar el propio sueldo

Muchos dueños calculan el punto de equilibrio sin incluir lo que se pagan a ellos mismos. Entonces el negocio "llega al equilibrio" pero el dueño no cobra. Tu sueldo es un coste fijo. Ponlo.

Error 3: Usar un margen bruto promedio incorrecto

Si vendes productos o servicios muy distintos con márgenes muy distintos, un promedio mal calculado puede distorsionar mucho el resultado. Calcula el margen bruto con los productos o servicios que representan la mayoría de tu facturación.

Qué hacer con el resultado

Una vez tienes tu punto de equilibrio, compáralo con tu facturación media mensual de los últimos 3-6 meses:

  • Facturas claramente por encima: bien. Ahora calcula cuánto margen de seguridad tienes y si es suficiente para los meses malos.
  • Facturas justo en el límite: alerta. Un mes regular te pone en pérdidas. Necesitas aumentar ingresos o reducir costes fijos.
  • Facturas por debajo: el negocio tiene un problema estructural. No es cuestión de esforzarse más. Necesitas cambiar los números.

Parte 3: Estás por debajo. ¿Qué haces ahora?

Has calculado tu punto de equilibrio. Y el número que te ha salido es mayor que lo que estás facturando ahora mismo.

Eso significa que tu negocio está perdiendo dinero cada mes. No estancado — perdiendo activamente.

Lo primero: cuánto tiempo tienes

Antes de mover ninguna palanca, necesitas saber cuánto tiempo puedes aguantar.

Calcula la brecha mensual:

Brecha = Punto de equilibrio − Facturación actual

Si tu punto de equilibrio es 7.000€ y facturas 5.800€, tu brecha mensual es de 1.200€. Cada mes que pasa, tu caja se reduce en esa cantidad.

Si tienes 6.000€ de reserva y pierdes 1.200€ al mes, tienes 5 meses antes de que la caja llegue a cero. Pero cinco meses parece mucho. Con los trámites, los ciclos de cobro y el tiempo que tardan en funcionar los cambios, son tres meses útiles. Actúa como si tuvieras la mitad del tiempo que crees.

Las tres palancas para cerrar la brecha

Para bajar el punto de equilibrio o subir la facturación hasta alcanzarlo, tienes exactamente tres palancas. Solo tres.

Palanca 1: Reducir costes fijos

Menos costes fijos → punto de equilibrio más bajo → necesitas facturar menos para cubrirte.

Esta es la más rápida de activar y la de efecto más inmediato. Pero tiene límites: hay costes que no puedes cortar sin dañar el negocio.

Dónde mirar primero:

  • Suscripciones y servicios que no usas o apenas usas
  • Espacio que pagas y no necesitas completamente
  • Subcontrataciones que podrías internalizar o eliminar temporalmente
  • Tu propio sueldo (si puedes reducirlo temporalmente sin comprometer tu economía personal)

Lo que no debes cortar por inercia:

  • Marketing que genera clientes (cortar captación cuando hay problema de facturación suele empeorar la situación)
  • Personal que es productivo y genera más de lo que cuesta
  • Herramientas que ahorran tiempo real

Palanca 2: Mejorar el margen bruto

Un margen bruto mayor → punto de equilibrio más bajo → el mismo nivel de ventas cubre más costes fijos.

Hay dos formas de mejorar el margen:

  1. Subir precios — el impacto más directo. Un 10% de subida de precios, si no pierde clientes, sube el margen de forma significativa.
  2. Reducir costes variables — mejores condiciones con proveedores, menos desperdicios, más eficiencia en producción.
Si subes precios un 10%...... y mantienes el mismo volumen de ventas
Margen bruto sube del 45% al 50%El punto de equilibrio baja un 10%
Margen bruto sube del 60% al 67%El punto de equilibrio baja un 10%

El miedo más común al subir precios es perder clientes. Lo que suele pasar en la realidad es que se pierden los peores clientes — los que solo compran por precio — y se mantienen los que valoran el producto o servicio.

Palanca 3: Aumentar la facturación

Vender más. La más obvia y, frecuentemente, la más difícil de activar rápido.

Lo que sí puedes hacer con rapidez:

  • Vender más a los clientes que ya tienes (ticket medio, frecuencia de compra)
  • Reactivar clientes que han dejado de comprar
  • Lanzar una oferta específica con urgencia real (no un descuento genérico)

Lo que tarda más:

  • Captar clientes nuevos desde cero
  • Abrir nuevos canales de venta
  • Lanzar nuevos productos o servicios

En qué orden mover las palancas

Primero: corta costes fijos que no dañan. Rápido, efecto inmediato, sin impacto en ventas ni en clientes. Gana tiempo.

Segundo: revisa y sube precios si puedes. Si tus precios están por debajo de mercado o no los has subido en dos años, es el momento. Un 8-12% de subida suele absorberse sin perder clientes relevantes.

Tercero: activa clientes existentes. Vender más a los que ya te conocen es mucho más rápido y barato que captar nuevos. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste una propuesta activa a tus mejores clientes?

Cuarto: si no es suficiente, trabaja la captación. Con el tiempo que ganaste en los pasos anteriores, ahora puedes trabajar la captación con más calma y menos desesperación.

Un error que lo empeora todo

Hay un movimiento que parece lógico cuando el negocio no llega al equilibrio y que casi siempre es un error: bajar precios para captar más clientes.

Si bajas precios, tu margen bruto baja. Si el margen baja, el punto de equilibrio sube. Para alcanzarlo, necesitas aún más facturación. Y para conseguirla, necesitas aún más volumen.

SituaciónPrecioMargenPunto de equilibrio
Actual100€50%7.000€/mes
Tras bajar 10%90€44%7.954€/mes
Tras bajar 20%80€37,5%9.333€/mes

Bajar precios cuando estás en pérdidas es acelerar el problema, no frenarlo.

El punto de equilibrio no es un número estático

El punto de equilibrio cambia. Cuando contratas, sube. Cuando consigues mejores condiciones con proveedores, baja. Cuando subes precios, baja. Cuando pagas más alquiler, sube.

Por eso no es un cálculo que haces una vez y guardas en un cajón. Es un número que revisas cada vez que cambia algo relevante en tu negocio. Los dueños que llevan sus negocios con más claridad lo calculan cada trimestre como mínimo.


Actúa esta semana

Si has llegado hasta aquí, tienes todo lo que necesitas para calcular el número más importante de tu negocio y saber qué hacer con él.

Esta semana:

  1. Suma todos tus costes fijos mensuales con los extractos de los últimos tres meses.
  2. Calcula tu margen bruto medio con los datos de facturación recientes.
  3. Divide los costes fijos entre el margen bruto. Ese es tu punto de equilibrio.
  4. Compara con tu facturación real de los últimos tres meses. ¿Estás por encima o por debajo?
  5. Si estás por debajo: calcula la brecha y empieza por la palanca de costes fijos.

El punto de equilibrio no es teoría. Es el número que separa los negocios que tienen futuro de los que solo sobreviven. Calcularlo es la primera decisión inteligente que puedes tomar.